Llevamos varias semanas viendo cómo las luces inundaban la ciudad, los escaparates se teñían de rojo y blanco y las calles se llenaban de decoración navideña. Y, cómo no, intentando evitar la tentación de comprar esa tableta de turrón que te llamaba cada vez que la veías en el supermercado.

Y por fin ha llegado el momento de la verdad. Toca sacar la decoración navideña, poner la lista de villancicos en spotify y vestir tu casa para recibir a tus invitados como es debido.

Pero cuando abres la caja de adornos te das cuenta de que hay pocas cosas que puedas usar. O simplemente te niegas a decorar tu casa con nada que te recuerde que es Navidad. El grinch que hay en tí ha salido a la luz otro año más.

Pues bien, tenemos varias ideas para que hagas tu casa más acogedora en esta época del año sin tener que recurrir a la típica decoración ni correr a comprar adornos navideños de última hora.

Vamos a centrarnos en las zonas comunes que son, al fin y al cabo, las que verán tus invitados. Pero puedes aplicar estos consejos a cualquier estancia de la casa.

Una iluminación que invite a soñar

En Navidad todo es posible. Y si hay algo que tiene que transmitir una buena decoración navideña es justamente eso. Crea un ambiente mágico que inunde a tus invitados con una sensación de calma y tranquilidad que haga que se sientan cómodos y bienvenidos.

 

Aunque en la cocina necesitarás más luz, por motivos meramente prácticos, puedes poner en práctica este consejo tanto en el salón como en el comedor.

Recurre a guirnaldas o farolillos y colócalos en puntos clave para conseguir una iluminación indirecta.

Una buena opción son estanterías, mesillas o superficies que rodeen la zona principal. Asegúrate de que las bombillas dan una luz cálida, en tonos más anaranjados que blancos.

Insufla vida a tu hogar

Si hay algo que necesita una casa para emanar esa esencia de hogar, es vida, recuerdos.

Y no hay mejor forma de insuflar vida a un hogar que a través de las fotografías.

Coloca varios marcos con fotos de esos momentos que quieres recordar para que tus invitados sientan esa calidez de un hogar lleno de recuerdos.

¿Te imaginas realizar una colección de fotos antiguas de todos tus familiares y amigos para la cena de Navidad? Seguro que emociona a más de uno en una noche tan especial.  

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Comodidad ante todo

Recurrir a lo básico, a veces, es bueno. Por eso, la clave para que nuestros invitados se sientan cómodos es justamente darles comodidad.

Añade varios cojines y una o dos mantas al sofá y los sillones. Además de invitarles a sentarse, les ayudará a estar más cómodos cuando lo hagan. Y por lo tanto más relajados.

No olvides mantener la línea de colores suaves y cálidos.

Un té para entrar en calor

No hay mejor manera de recibir a tus invitados que con un té caliente sobre la mesa.

La cultura que existe alrededor del té nos ha llevado a asociar esta bebida con lo saludable, lo sensorial y lo zen. De ahí que concibamos una reunión alrededor de una taza de té como un momento de relajación.

Por eso, además de hacer sentir a tus invitados que son bienvenidos, les ayudará a entrar en calor.

Solo con estos cuatro detalles, darás a tus invitados una bienvenida de lo más acogedora. Sin necesidad de romperte la cabeza ni recurrir a la decoración típica. Pero cuidado, porque puede que no quieran irse nunca.


No existe buena decoración si no hay una buena organización. La armonía es la clave para que tu casa se convierta en tu hogar. Y esto es un hecho. Por eso, hoy te vamos a desvelar los secretos de uno de nuestros objetos de decoración favoritos, que reúne ambas cosas: las cestas.

Pero antes, queremos que te plantees si has vivido alguna de estas situaciones (o alguna otra muy similar).

Situación 1: Toca día de limpieza. Estás quitando el polvo de la habitación y, de repente, parece que las cosas que tienes en la estantería se hayan multiplicado por cien. Entre recolocar postales, libros, recuerdos de viajes y regalos que has ido acumulando, se te pasa la mañana limpiando.

Situación 2: Te levantas por la mañana cual zombie recién salido de The Walking Dead y, nada más poner un pie en el suelo, te tropiezas con uno de los juguetes favoritos de tu perro. Tiene tantos que ya no sabes dónde meterlos. Y aún así eres consciente de que seguirás aumentando su colección.

Situación 3: Has quedado para tomar un café con esa amiga que hace tanto tiempo que no ves y llegas media hora tarde porque has tardado 15 minutos, de reloj, en encontrar tu jersey de lana entre el remolino de tu armario.

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Tan esponjosa como las nubes o el algodón de azúcar, una toalla tienen un súper poder: el de elevarte hasta el mismo cielo. ¿Las nuestras? Son tan achuchables que temerás el momento de desprenderte de ellas para enfundarte los vaqueros.

No, no estamos exagerando. Su solo contacto te llevará a ese acto involuntario de cerrar los ojos como cuando se disfruta un beso o una buena comida. Prometido. Continue reading →